Huellas

Mañana fresquita en sl y tengo unas ganas tremendas de pasear, busco en mi inventario, me pongo ropa cómoda pero unas buenas botas que protejan mis pies y hago click en uno de mis destinos favoritos …

Llego y noto inmediatamente los rayos de sol, adoro la luz de este lugar, hace una mañana perfecta para caminar pero… ¿qué ven mis ojos? Miro al fondo de un sendero entre los árboles y observo unas pequeñas y extrañas huellas, no es que yo sea experta en esas cosas, pero aquellas llamaron mi atención.

Sigo con paso firme hacia ese lugar, quién sabe lo que me puedo encontrar. Al final del sendero llego a una zona más despejada, “mmm, perfecta para relajarme un rato” pienso para mí y sin pensarlo un minuto me descalzo y comienzo a meditar pero hay algo en mi cabeza me lo impide.

Intento concentrarme pero no puedo noto su presencia, la enorme montaña a mis espaldas, ese silencio a mi alrededor… todo me invita a ponerme de pie y continuar, y así lo hago. Me abrigo porque empieza a refrescar y comienzo de nuevo la andadura.

Llego al pie de la montaña, asi que toca subir, me abrigo bien, la luz se hace extraña y parece que el frío se hace más intenso. No sé cuánto tiempo invierto en la subida, soy incapaz de saberlo, no llevo reloj y el sol parece no moverse en aquel lugar. Finalmente llego a lo que parece la cima y al ver un pequeño banco, no me lo pienso… necesito descansar.

Sentada, observo a mi alrededor, todo tiene un silencio algo inquietante, pero es un paraje precioso. Una extraña luna asoma en el cielo, pero el sol aún no se ha ido y con su luz refleja la nieve que parece un manto. La miro detenidamente cuando me doy cuenta de que ahí están de nuevo esas pequeñas huellas… “qué raro”. Me levanto para observarlas de cerca cuando de repente noto como el suelo desaparece en mis pies y me hundo…

Por fin caigo en suelo firme, sacudo mis rodillas y tras asegurarme de que no tengo nada roto miro a mi alrededor.. increíble, ¡una pista de patinaje! Así que aquellas huellas eran patines… extraño patinar en tierra, pero… ¡qué importa! Rápidamente busqué entre mis cacharros unos patines que me permitiesen disfrutar de aquel hielo que parecía no haberse usado nunca..¡voilá!´me los enfudé y di rienda suelta a piruetas y giros que nunca me creí capaz de dar.

– Camiseta blanca: Modelo Teetee de Runoruno
– Camiseta interior negra: Black Sateen Body de Runoruno
– Leggins negros: Metallic de  Church of Luxe
– Botas: J´s  Modelo Engineer
– Pelo: Fak Et II de Magika (10L)
– chaqueta acolchada: Ouilting Jaket de Jetcity

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